Rutina de un cartagenero, el riesgo de ser sparring

0
36

El amor de su hijo lo impulsa a seguir adelante

Cartagena.- ¡Guanta, guanta! ¡Dale, dale! Son algunas de las expresiones que se suelen escuchar dentro de las unidades de transporte público, en la voz de quienes prestan sus servicios  como sparring (cobradores de pasajes). Jóvenes en su mayoría, luchadores incansables, personajes que  se enfrentan diariamente  a los retos que les impone la ciudad de Cartagena.

Alberto Cueto Pérez, es uno de esos cartageneros, quien se levanta todos los días a las 4: a.m.  con muchos sueños y esperanzas, anhelando un futuro mejor para él y su familia. En una ciudad donde las ofertas laborales son pocas, aunado a la gran  competencia, entre aquellos que aspiran ingresar a una empresa en la cual puedan crecer profesionalmente.

“Yo, camelleo, como cobrador  en una buseta de la ruta Ternera – Centro, aunque no cuento con garantías laborales, pero algo llevo para la comidita, diariamente puedo ganarme 40 mil pesos, con eso me bandeó, cubriendo en cierto modo  los gastos de la casa y la crianza de un bebe de un añito, que es el fruto de mi relación sentimental . Ese pelao, es mi locura”, señalo el joven.

Cueto, aseguró que los riesgos dentro de la unidad son constantes, porque algunos pasajeros se tornan violentos, cuando se les cobra el pasaje, además se suma el temor de caer del vehículo por el exceso de velocidad del mismo.

“La vida de uno siempre está en peligro, debido al exceso de velocidad que el conductor debe imprimirle al  bus, ya que existe la posibilidad de que me pueda caer si llegase a perder el equilibrio, por ir en la puerta sin ninguna  medida de seguridad. Por otro lado, algunos pasajeros se molestan porque siempre vamos rápido, eso se debe a la presión con que trabajamos, ya que debemos   llegar a tiempo para  marcar la tarjeta. Le pedimos disculpa, por esa acción.

Solo le pido a Dios, que me proteja, quiero ver crecer a mi hijo, educarlo para que sea un hombre de bien y no sufra las penalidades que me han tocado a mí”,  puntualizó  trabajador.

 

Compartir

No hay comentarios

Dejar respuesta